MOLLETES DE ANTEQUERA

#Masas, panes y repostería 11 noviembre 2018

MOLLETES DE ANTEQUERA


Ingredientes


Para el poolish o masa de arranque:


50g de leche


10g de levadura fresca de panadero


85g de harina de fuerza


Para la masa de molletes:


Todo el poolish o masa de arranque que hemos preparado


600g de harina de fuerza


50g de aceite de oliva


350g de agua


1 cucharadita de café colmada de sal


1 cucharada rasa de azúcar


Preparación


Poolish o masa de arranque:


Echamos en el vaso la leche y la calentamos 1 minuto, temperatura 37º, velocidad cuchara. Añadimos la levadura en trocitos y programamos 30 segundos, temperatura 37º, velocidad 2. A continuación ponemos la harina y programamos 2 minutos, velocidad espiga. Retiramos la masa con las manos y formamos una bolita.


Añadimos al vaso 1500 g de agua y calentamos 5 minutos, velocidad 37º, velocidad cuchara. Cuando haya terminado el tiempo, echamos nuestra masa de poolish dentro del vaso, tapamos con la tapa y el cubilete y dejamos reposar 20 minutos. Sacamos la masa con cuidado, la dejamos en un plato y retiramos el agua.


Molletes:


Sin lavar el vaso echamos el agua y el aceite y programamos 3 minutos, velocidad 37º, velocidad cuchara. Añadimos el resto de ingredientes de nuestros molletes (incluida la masa de arranque que hemos preparado en el primer paso) y programamos 3 minutos, velocidad espiga. Dejamos reposar dentro del vaso con su tapa y su cubilete en una zona calurosa hasta que haya doblado su volumen. Dependiendo de la temperatura exterior esto podrá ser entre 30 minutos y 2 horas. Si no es verano, os recomiendo que pongáis el horno a 50º durante 2 minutos y lo apaguéis. Después meted dentro el vaso de la Thermomix® y tapad la puerta del horno rápidamente. Así, hará unos 30 grados dentro.


Cuando haya doblado su volumen (veréis que empieza a asomar la masa por el bocal) ya estará lista. Programamos 1 minuto, velocidad espiga. Ponemos harina en la mesa de trabajo y volcamos la masa. Veréis que está bastante pegajosa, simplemente echaos harina en las manos y amasadla un poco. Pero tratad de no echar más harina a la masa, sólo con la de vuestras manos y la que haya en la mesa será suficiente.


Preparamos dos bandejas de horno y ponemos papel de hornear. Espolvoreamos con harina.


Volvemos a espolvorear de harina la mesa de trabajo y dividimos la masa en 2 trozos y hacemos un rulito con cada trozo. Cortamos rodajas, y las aplanamos un poco con las manos (nos deben quedar unos molletes de 1 cm de grosor aprox). Las colocamos separadas unas de otras en la bandeja de horno. Cuando hayamos terminado, cubrimos la bandeja con un trapo de cocina un poco humedecido con agua y los dejamos reposar en las mismas condiciones de temperatura que en el primer reposo. Cuando haya pasado como 50 minutos, estarán listos.


Precalentamos el horno a 180º y horneamos unos 15-18 minutos. Se deben dorar ligeramente, pero tampoco mucho, porque este pan es muy blanquito. Aunque como todo, va en gustos.


Los sacamos y los dejamos enfriar